Tarde gris. Frío. Unos mates dulces tratando de ponerle algo a un mal día, como intento fallido.
Me siento sola, aislada, incompleta. Hay algo en mi que hace cortocircuito, no me deja seguir con alegría. En lo rutinario de mirar el techo y preguntarme el por qué de situarme un este abismo, no encuentro descripción posible a este sentimiento, el existir.
Podría escribir horas, días, palabras sueltas, poesías, monólogos, canciones. Podría hablar de lo que hice hoy, de lo que suelo hacer, de la gente que me rodea. Podría contar mis llantos de cada noche, situación ilógica. Podría hablar de mi ciclotimia adolescente que no me deja en paz. De las ganas de un amor correspondido, el anhelo de una prosperidad social, podría citar infinidades de momentos vividos, pasa que si no se quien carajo soy se me hace tarea dificil. E ingrata. Porque por más que ame escribir, el hablar de las dudas existenciales me angustia. Tal vez por eso lo escribo. Ilógico.
Ilógico es pedir por alguien que te acompañe y rechazar a cada cual que lo desea por ser distinto, ilógico es pedir justicia y muerte a la vez, ilógico es suspirar sin saber por qué, discutir sin saber, repetir lo que dicen, dejarte llevar por críticas destructivas ajenas. Ilógica es esta soledad. Si somos mas de millones, todos iguales, pero diferentes. Ilógico. El mundo es ilógico. Esta soledad también.
No hay comentarios:
Publicar un comentario